Con él.
Carecíamos de amor; tanto propio como mutuo, eramos mediocres a la hora de hablar yo con mi aire de superioridad y él creyendo saberlo todo, poseíamos una gran pasión a la hora de hacer el amor y nos conocíamos tan bien que sabíamos como hacernos daño y lo hacíamos, nos dañamos una y otra vez. . . fumábamos tanto como podíamos, antes de comer, después de comer, antes de dormir, al despertar, después de follar y antes, claro antes de follar. Tomábamos cerveza hasta que nos volvíamos lánguidos y risueños. . . creíamos tenerlo todo pero en realidad no teníamos nada.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario