Sonreír menos de lo habitual es normal cuando algo no sale como esperamos.
¿Por qué es tan fácil acostumbrarse a alguien y tan difícil des-acostumbrarse? Las últimas palabras suenan inagotables en mi cabeza. . . hasta logré imaginar su voz hablando con tanta seguridad de lo que yo sentía, pero no tiene idea, creerse conocedor de lo que pueden llegar a sentir los demás nunca es bueno. . . TODO A LA MIERDA.
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