Podemos reciclar todo menos a las personas, a las personas las guardamos en algún lugar del cuerpo y lo hacemos siempre aunque no queramos hacerlo, yo, por ejemplo, perdí la cuenta de todas las veces que él posó sus labios en mi cuello y sus manos en cada rincón de mi cuerpo, lo llevo plasmado en la piel como un buen recuerdo, pero no puedo re-utilizarlo. . .
Considero que Cerati es dueño de la razón absoluta con aquella trillada frase "poder decir adiós es crecer". Me considero una de las personas que más odia las despedidas sobre todo cuando en realidad no te despides, pero sabes que no habrá una próxima vez. . . Siempre tuve interiorizado que todas las historias tienen algún final, pero aún así no lograba exteriorizarlo en acciones, y agotaba todos mis recursos, me agotaba a mi misma tratando de retener a las personas.
Recién ahora aprendí la importancia de abandonar todo lo que a corto o largo plazo te daña, que poder desprenderse de lo que no te hace bien constituye un acto de amor propio incomparable y que lamentablemente no todxs logran, ahora que luego de mucho tiempo logré sanarme de lo que me mantenía tan triste, puedo decir que el proceso de exteriorizar todo lo que tenía hace mucho tiempo interiorizado terminó.
"Todo viaje acaba donde comenzó"
No hay comentarios:
Publicar un comentario